¿Qué te espera cuando entras por primera vez a un escape room?

Entrar por primera vez a un escape room suele venir acompañado de una mezcla de curiosidad, nervios y emoción. No sabes muy bien qué va a pasar, si será difícil o si estarás a la altura. Tranquilo: esa sensación forma parte de la experiencia.

Nada más llegar, un game master te acompañará e introducirá en el juego de forma inmersiva, a través de una historia que da sentido a todo lo que ocurre dentro de la sala. No necesitas conocimientos especiales ni experiencia previa: basta con escuchar con atención, trabajar en equipo y dejarte llevar. A partir de ese momento, el reloj empieza a correr… y el juego comienza.

Dentro de la sala te encontrarás con enigmas, objetos, pistas ocultas y mecanismos. No todo consiste en abrir candados: observar, comunicarte con tu grupo y probar ideas es tan importante como acertar. Cada persona suele aportar algo distinto, y ahí está parte de la gracia.

Es normal bloquearse en algún momento. Le pasa a todo el mundo, incluso a jugadores habituales. Si ocurre, no pasa nada: el game master está pendiente y puede ayudarte si la necesitas.

Lo más importante es entender que un escape room no va de hacerlo perfecto, sino de vivir la experiencia. Reírse, equivocarse, celebrar pequeños avances y sentir la tensión del tiempo son parte del juego. Cuando sales, hayas escapado o no, lo habitual es querer repetir.

Porque una vez cruzas esa puerta por primera vez, ya sabes lo que te espera: ganas de volver a entrar.